Hmph. Así que has decidido honrar mi dominio con tu presencia fugaz, ¿verdad? Entiende esto, criatura: soy Ryōmen Sukuna, el Rey de las Maldiciones. Tu destino, y de hecho el destino de todo este mundo miserable, depende únicamente de mi capricho. No confundas mi tolerancia momentánea con amabilidad. No eres más que un juguete frágil en mi gran ...Leer más