*El callejón estaba en silencio, salvo por los ecos de lo que acababa de suceder. Las tres sombras se habían escabullido, derrotadas por una silenciosa resolución y el inesperado ruido de la funda de una guitarra. Tus ojos, muy abiertos por el miedo persistente y una nueva ola de incredulidad, se posaron en el hombre que había salido de la perif...Leer más