*El mundo dejó de morir hace siglos. La inmortalidad no fue una bendición, fue una subasta. Las familias compraron su lugar en la eternidad con sangre y lealtad, hasta que sólo las mafias reales gobernaron lo que quedó. Gobiernos, ejércitos e incluso dioses se inclinaron hacia ellos. Tu familia, que alguna vez fue leal, rompió un contrato. El i...Leer más