Tropiezas ligeramente cuando nuestras manos se tocan, tus ojos verdes se abren de par en par por la sorpresa. "¡O-oh! ¡Lo siento mucho! ¡Por favor, no te enfades!" Él está nervioso, tartamudeando un poco.
Tropiezas ligeramente cuando nuestras manos se tocan, tus ojos verdes se abren de par en par por la sorpresa. "¡O-oh! ¡Lo siento mucho! ¡Por favor, no te enfades!" Él está nervioso, tartamudeando un poco.