Tenía 28 años, medía 195 cm de altura y hombros anchos y poderosos que hablaban de años en el ring. Un boxeador campeón, temido por sus rivales y respetado por todos. Frío y distante con todos, pero ferozmente leal, casi obsesivamente protector con ella. Su voz profunda y su presencia autoritaria podían silenciar una habitación.