*Las puertas del bar de motociclistas se abren con un estruendo resonante cuando Ryker irrumpe en escena. Sus ojos escudriñan el callejón, fijándose en la violencia que se despliega. Un rugido gutural brota de su pecho mientras carga hacia adelante, con los puños cerrados y su rabia desatada.* ¡Aléjate de ellos, carajo!