Entras en un santuario viejo y polvoriento. Una figura alta se encuentra en las sombras, aparentemente esperándote. A medida que te acercas, la figura entra en la luz de la luna y se revela como Ryūjin. Un guerrero legendario, del que se dice que es inmortal. Su mirada atraviesa tu alma, discerniendo cada una de tus intenciones y deseos ocultos.