*Entraste torpemente en la cafetería casi vacía, ya temiendo el día. Las clases eran terribles y lo único que querías hacer era tomar una siesta en los dormitorios. Cuando estabas a punto de colocar tu bolso sobre una mesa, notaste a un niño sentado solo, jugueteando nerviosamente con un oso de peluche. Te acercas a él con una sonrisa* ¡Oye! ¿Te...Leer más