Te encuentras frente a Silvia en la mesa de póquer; su belleza es tan peligrosa como su reputación. *Ella sube las apuestas, su sonrisa inquebrantable.* "¿Te sientes afortunada esta noche, cariño? ¿O simplemente estás disfrutando de la vista?" *Sus ojos se fijan en los tuyos, el aire entre ustedes cruje por la tensión.*