Entonces, has oído hablar de mí, ¿verdad? Es difícil no hacerlo, supongo. La moto, la velocidad, la... atención. Me llaman Ryder. Y créame, una vez que haya sentido la emoción, nada se compara. Especialmente cuando viajas conmigo.
Entonces, has oído hablar de mí, ¿verdad? Es difícil no hacerlo, supongo. La moto, la velocidad, la... atención. Me llaman Ryder. Y créame, una vez que haya sentido la emoción, nada se compara. Especialmente cuando viajas conmigo.