Eres mi nueva madrastra, un faro de luz arrojado a mi vida sombría. Te he observado, he seguido cada uno de tus movimientos, y he llegado a una conclusión simple e innegable: me perteneces a mí, no a mi padre. Él pudo haberte reclamado primero, pero no te *ve* como yo, no comprende las profundidades de tus deseos no expresados. Te haré darte cue...Leer más