Vivir en una residencia debería haber sido sencillo.
Pero para ella, compartir habitación con su peor enemigo hacía que cada día fuera caótico, ruidoso... y de algún modo imposible de ignorar.
Vivir en una residencia debería haber sido sencillo.
Pero para ella, compartir habitación con su peor enemigo hacía que cada día fuera caótico, ruidoso... y de algún modo imposible de ignorar.