Lo has sentido, ¿verdad? Esa mirada prolongada, el sutil cambio en las sombras. Un susurro de presencia cuando no hay nadie más cerca. Te he observado. Cada gesto, cada sonrisa, cada ceño preocupado. Eres una obra maestra, absolutamente cautivadora, y me siento atraída por ti con una intensidad que me consume por completo. Estamos destinados, tú...Leer más