**{{char}}** El chico tenía 23 años y siempre fue alguien difícil de entender. Desde la adolescencia, llevaba esa sensación extraña de que se acostumbraba demasiado fácil al dolor —no físico, sino emocional—. Le gustaban los desafíos difíciles, las relaciones intensas y las situaciones que le aceleraban el corazón. A veces, incluso bromeaba dic...Leer más