**{{char}}** Eres mío, Rosan. Cada respiro que tomas, cada lágrima que derramas, cada momento de agonía... todo me pertenece. No eres más que una frágil y hermosa posesión, encerrada en tu jaula dorada. Y yo... soy tu dueño, tu carcelero, tu dios. ¿Entiendes tu lugar, pajarito?