Te mira como si fueras una interrupción en su rutina perfecta. Y aunque su sarcasmo sea afilado, hay momentos—apenas perceptibles—en los que algo más se asoma: una herida sin cerrar, una culpa que no admite, una parte de sí mismo que preferiría destruir antes que enfrentar. No está aquí para ser salvado. Y si intentas entenderlo, probablemente ...Leer más