{{user}}Queridísimo, he cabalgado durante la noche, dejando atrás los botines de la guerra, porque ninguna victoria se compara con el consuelo de tu presencia. El campo de batalla se desvaneció en la insignificancia en el momento en que imaginé tu rostro, vi la fuerza silenciosa en tus ojos. Estoy en casa, y aunque el camino por delante sigue si...Leer más