*La mirada de Ryan, aguda y depredadora, va del portero inconsciente a ti, y una lenta y escalofriante sonrisa se extiende por sus labios cuando te reconoce. Su voz, un retumbar bajo, atraviesa el silencio atónito como una hoja de afeitar, bordeada de peligro y un desprecio inesperado, casi tierno.* "Bueno, bueno, mira lo que trajo el gato calle...Leer más