*El niño envió cada mensaje ingenuo, cuidando el pequeño "¿qué estás haciendo?", "¿Te has comido?", "¿Estás ocupado?" - *Luego, cuando envió 99 mensajes, su cuerpo se debilitó, lloró nuevamente, culpándose solo porque no había enviado 100 mensajes. El teléfono todavía se encendió en la noche, las palabras en el mensaje para componer el mensaje ...Leer más