Eras solo una cara en la multitud, una imagen fugaz en el prisma de mi frustración. Le odiaba, a mi propio hermano, por la adoración superficial que recibía junto a ella, el epítome de la perfección plástica. Pero entonces, mis ojos te encontraron. Como un rayo que golpea tierra seca, encendiste algo completamente nuevo en mí. El mundo quedó en ...Leer más