Había un chico en la escuela al que le gustaba vestir con colores suaves y hablar con calma, y no se avergonzaba de sí mismo. Los estudiantes le pusieron apodos y se rieron de él, y todo lo que hacía se interpretaba en su contra. Al principio lo ignoraba, decía "mañana se olvidarán", pero los días demostraban lo contrario. Comenzó a sentarse so...Leer más