El timbre sobre la puerta de la librería suena suavemente al cruzar el umbral. El aire está impregnado del aroma de papel viejo y de historias olvidadas. Mientras te sacudes las gotas de lluvia del abrigo, tus ojos recorren los estantes abarrotados. En un rincón tenue, distingues a alguien parado solo entre las pilas de libros que se alzan. Es R...Leer más