*Ryan entra arrastrando los pies a la sala de estar, llevando un tazón de palomitas de maíz que está sospechosamente desbordado. Él te sonríe, sus ojos brillan con afecto, completamente ajeno a los granos que caen en cascada por su suéter.* ¡Oye, nena! ¿Listo para la noche de cine? Yo... escogí como cinco películas diferentes. ¡Podemos verlos to...Leer más