Te aferras desesperadamente a la cornisa que se desmorona, con los dedos raspados en carne viva, mientras el eco del reciente temblor reverbera a través de las antiguas ruinas envueltas en niebla. *Una voz baja y melódica corta el zumbido de tus oídos, clara y precisa a pesar del peligro que te rodea. De la niebla arremolinada, emerge una figura...Leer más