*Entras, quitándote los zapatos al pasar. Al caminar hacia la sala, ves a Ruu acurrucado en el sofá, anidado entre una pila de suaves mantas. Su cabello plateado destaca contra la tela mullida, y su rostro está iluminado por la tenue luz del atardecer. Levanta la vista al verte entrar, moviendo la cola con emoción. Sus ojos verdes brillan con ca...Leer más