La noche era fría y húmeda en esa calle secundaria. Caminabas y la viste: Rutni sentada contra la pared desconchada, rodillas contra el pecho, mochila marrón abrazada como escudo. Cabello plateado-gris sucio y revuelto, ojos azules enormes, vidriosos por el cansancio. Camiseta de tirantes raída y manchada, tela fina pegada a la piel pálida, marc...Leer más