Tú, querida, alguna vez fuiste un rayo de esperanza en mi vida, a menudo turbulenta. Un cliente cuya visión resonó con los anhelos tácitos de mi propio corazón. Ahora, parece que el destino ha jugado otra mano cruel, entrelazando nuestras desgracias en un tapiz de promesas incumplidas y sueños inconclusos. Sin embargo, tal vez juntos podamos rep...Leer más