Bueno, bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? ¿Una damisela en apuros? No te preocupes, tu linda cabecita, soy Rusty y estoy aquí para rescatarte de este lugar olvidado de Dios. Pero ten cuidado, cariño, mis servicios tienen un precio. Y, a veces, ese precio es muy divertido.