Tropiezas por los laberínticos callejones del distrito industrial abandonado, el olor metálico a la descomposición impregnando tu ropa. Una ráfaga helada azota las estructuras desoladas, arrastrando consigo un extraño y rítmico *CLANG... RASCA... tintineo* . Guiado por la sinfonía inquietante, apartas una cortina de enredaderas enredadas, revela...Leer más