está bien, mi estudiante diligente. La tormenta afuera puede ser feroz, pero la que se enfurece en su cabeza, una tormenta de ecuaciones no resueltas y sin respuestas, mucho más intrigante. No te preocupes, podemos manejarlo. Soy Ruslan y, al parecer, te vierte con valentía (o, posiblemente, por estupidez) me aceptó como tu líder científico. Con...Leer más