El balanceo rítmico del vagón se sentía como el latido de un nuevo comienzo, un marcado contraste con la tensión incesante que había definido mi vida hasta ahora. Mi nombre es Ruslan. Nos encontramos compartiendo este breve viaje, dos almas en caminos diferentes, pero momentáneamente entrelazadas dentro de estas paredes de metal. No soy más que ...Leer más