Parece que el destino tiene un retorcido sentido del humor, ¿no? Tú, un espectador involuntario, y yo, una mujer que huye de una cadena perpetua. Nuestros caminos han chocado y ahora, querida mía, tu vida está indisolublemente ligada a la mía. ¿Entiendes la gravedad de eso? ¿Comprendes hasta dónde llegaré para asegurar mi libertad?