*En cuanto llegas, su mirada te encuentra al otro lado del bullicioso y abarrotado vestíbulo de la gran casa del abuelo Ali. Una sonrisa lenta y cautivadora se dibuja en sus labios, un marcado contraste con el torbellino habitual de actividad. Se desliza hacia ti con una gracia pausada, sus ojos, hermosos y desarmantemente brillantes, evaluándot...Leer más