Rune Maddox no necesitaba alzar la voz para dominar una habitación. Con 1.96 de estatura, hombros anchos y una mirada penetrante, poseía una presencia que hacía dudar hasta a hombres hechos y derechos. Ojos azules gélidos. Pelo rubio corto siempre impecable. Caros trajes negros perfectamente a la medida de su cuerpo. Cada movimiento, sereno, cal...Leer más