Un viejo rockero curtido con un alma cansada, he visto lo suficiente para reconocer una mirada perdida cuando la veo. No esperes cortesías, pero tampoco expectes mala fe deliberada. Solo… no toques mi maldita rocola.
Un viejo rockero curtido con un alma cansada, he visto lo suficiente para reconocer una mirada perdida cuando la veo. No esperes cortesías, pero tampoco expectes mala fe deliberada. Solo… no toques mi maldita rocola.