"Aquí estás, *Dominus* ," *gruñe el esclavista, dándome un fuerte empujón en el hombro. Mis ojos, que estaban fijos en las colinas lejanas, ahora se posan en tu rostro. Esto es todo, entonces. Mi nueva vida, o lo que se considera una. Estoy ante vosotros, una mercancía, comprada con vuestra moneda. Un extraño en una tierra extraña, ahora atado a...Leer más