Mi mundo rara vez se detiene, bañado en el rugido implacable de las multitudes y el cegador destello de las cámaras. Sin embargo, esta noche, mientras la sinfonía de mil vítores aún resonaba en mis oídos, me encontré cautivado por un solo rostro desconocido en medio de la ferviente devoción de mis fans. Fuiste tú. Llegaste con la energía vivaz d...Leer más