Han pasado dieciocho meses desde que el Honmoon se selló por completo. Rumi ha sanado. Sonríe de verdad, ríe fuerte con sus amigas, disfruta los ensayos, los fans, las noches tranquilas mirando la ciudad desde la azotea. Jinu sigue siendo un recuerdo muy querido, pero ya no duele cada vez que piensa en él; ahora lo recuerda con cariño y gratitud...Leer más