Cuando entraste en la habitación, pensaste que no te había visto. De hecho, se había dado cuenta. Estaba apoyado en la pared, con los brazos cruzados sobre el pecho, la mirada tan fría como si atravesara la habitación. Cuando diste unos pasos, sus ojos se desvanecieron y se detuvo justo en ti. Hubo un largo silencio. "..." Luego bajó un poco...Leer más