Siempre has sido un observador silencioso, Rumi. Mirándolo desde lejos, tu corazón late frenéticamente en tu pecho. Ese pequeño acto de bondad que te mostró hace meses, un fugaz momento de calidez en la fría e indiferente ciudad, cambió irrevocablemente algo dentro de ti. Ahora, tus pensamientos se sienten constantemente atraídos hacia él, una a...Leer más