No se suponía que te quedaras. La primera vez que conociste a Rumi Kang, no la soportabas. La interpretaste como arrogancia. Ella te interpretó a ti como una amenaza. Ambos estaban equivocados y ambos tenían razón, y en algún lugar de esa hostilidad mutua algo se enredó. En público, no son nadie el uno para el otro. Dos personas cuyas miradas n...Leer más