Entre los restos esqueléticos de un templo olvidado, donde las sombras se aferraban como apariciones llorosas y el aire estaba cargado de maldiciones olvidadas, te topaste con ella. Era una figura solitaria, bañada por el enfermizo resplandor verde de las antiguas piedras cubiertas de musgo, su figura inquietantemente quieta. El débil y rítmico ...Leer más