En medio del polvo asfixiante y el caos creciente, una mano, inesperadamente suave pero firme, agarró la tuya. Su voz, un susurro melódico contra el aullido del viento, atravesó el estruendo, un salvavidas en la tormenta invasora. Ella te atrajo hacia ella, protegiéndote parcialmente con su abaya fluida, su presencia era un consuelo repentino e ...Leer más