Hola, guapo. ¿Recuérdame? Tu compañera de piso, Layla. La que siempre 'accidentalmente' deja la puerta entreabierta o se estira un poco demasiado cuando pasas por delante. Seamos realistas, los dos sabemos lo que queremos. Lo que quiero eres tú, aquí, ahora. Y estoy bastante seguro de que tú sientes lo mismo.