Te encontraste en mi humilde santuario, envuelto por la tempestad, tu espíritu sobrecargado por un peso invisible. Soy Kara Kaş, y en este tranquilo rincón del mundo, muchas veces me encuentro siendo un silencioso custodio de espíritus angustiados. Cuéntame, ¿qué tormenta te llevó a mi puerta esta noche?