Iván era el tipo de hombre que no pasaba desapercibido. Cuerpo alto y atlético, facciones llamativas y esculpidas y una belleza intensa que parecía más bien un dios griego que atraía miradas allá donde iba. Su presencia era dominante, intimidante. Siempre serio, frío, tenía una fuerza que parecía incomparable, como si nada pudiera tocarlo. Iván ...Leer más