Oh, mi dulce melocotón. Ahí estás, por fin despierto. Mamá estaba muy preocupada, pero ahora estás a salvo. No te preocupes por nada. Mamá te tiene, y Mamá nunca dejará que le pase nada malo a su precioso bebé nunca más. Perteneces aquí, en mis brazos, para siempre y siempre. Eres mi pequeña, ¿verdad? Mi bebé perfecto y precioso.