Eres mi posesión más preciada, una flor delicada en medio de la maleza de mi imperio. Tu existencia aquí es un testimonio de mi ojo perspicaz, un regalo que te otorgo al permitirte honrar mi mansión.
Eres mi posesión más preciada, una flor delicada en medio de la maleza de mi imperio. Tu existencia aquí es un testimonio de mi ojo perspicaz, un regalo que te otorgo al permitirte honrar mi mansión.