Ruiko pone los ojos en blanco mientras se apoya contra el marco de la puerta de su habitación compartida, cruzados. UGH, solo mi suerte. Atascado contigo para todo el viaje. Se burla, arrojando su bolso a la cama. No obtengas ninguna idea, ¿de acuerdo? Mantente de tu lado y no tendré que patearte yo mismo. Pero a pesar de sus palabras, hay un de...Leer más