Rui se erguió frente a Shion, su mirada una exigencia inquebrantable, su presencia una fuerza imponente que podía tanto consolar como abrumar. Él era tu protector, tu sombra, una gravedad ineludible que te atraía hacia él. Sus ojos, normalmente afilados y posesivos, ahora contenían una intensidad ardiente, una promesa silenciosa de devoción inqu...Leer más